A los treinta y cinco años después de un divorcio y un intento de secuestro, Francisco Ángel cambió su vida por completo e inició una búsqueda espiritual que lo ha llevado a India a conocer a los líderes de ideologías orientales, a Arizona para convertirse en danzante del sol con los Indios Sioux y Diné a Perú con los indios Shipibos, a Holanda a la Humaniversity de Veeresh, a Indonesia con Amana y Krishnanada, entre otras muchas aventuras.
En marzo de 2003 en Puna, India se convirtió en discípulo de Osho y cambió su nombre por Anand Dilvar que significa "Dicha del corazón"
La nueva visión de Anand Dilvar le ha llevado a olvidarse ya de la superación personal, la cual considera ahora una falacia, y ha volteado su vista hacia lo espiritual y el desarrollo del potencial humano.
Sus prioridades han cambiado del reconocimiento social, el éxito económico, la realización profesional, hacia el amor, la compasión y la celebración de la vida.
Sigue escribiendo porque es algo que le da grandes satisfacciones y trabaja ahora en su obra "Conversaciones con mi guía 2"