ANAND DÍLVAR
“Cuando recuperé el sentido, me di cuenta de inmediato que algo andaba muy mal.
Una luz frente a mí hería mis ojos sin que fuera yo capaz de siquiera parpadear. Intenté desviar la mirada, intenté mover los brazos para tapar mi rostro con las manos sin lograrlo.
La mente está en su propio lugar y, en sí misma, puede hacer del infierno un cielo y del cielo un infierno.
John Milton.
...es difícil permanecer enojado cuando hay tanta belleza en el mundo.
Algunas veces parece que la veo toda al mismo tiempo y es demasiado.
Mi corazón se infla como un globo que está a punto de reventar, y luego, recuerdo relajarme...
BEST SELLERS
Entre los capítulos ocho y nueve de la novela El Esclavo se abre un paréntesis en el que el protagonista y su “guía” hacen un valiente análisis de las creencias que gobiernan nuestras vidas.